Con el final de agosto, la vivienda empieza a prepararse para una época del año en la que la lluvia, el viento y los cambios de temperatura vuelven a ganar protagonismo. Y si hay una parte de la casa especialmente expuesta a estas condiciones, esa es la cubierta.
El tejado trabaja durante todo el año protegiendo el interior de la vivienda, pero muchas veces no reparamos en su estado hasta que aparece una filtración, una humedad o algún desperfecto visible. Por eso, antes de la llegada del otoño, conviene realizar una revisión general y comprobar que todos sus elementos se encuentran en buenas condiciones, el tejado trabaja durante todo el año protegiendo el interior de la vivienda, pero muchas veces no reparamos en su estado hasta que aparece una filtración, humedad o desperfecto visible. Por eso, antes de la llegada del otoño, conviene realizar una revisión general comprobar que todos sus elementos se encuentran en buenas condiciones.
Revisar ahora puede evitar problemas más adelante
El verano puede dejar pequeñas señales de desgaste que pasan fácilmente desapercibidas: piezas desplazadas, juntas deterioradas o acumulación de suciedad en determinadas zonas.
Estos pequeños problemas pueden no tener consecuencias inmediatas, pero con las primeras lluvias pueden convertirse en puntos de entrada de agua. Una revisión preventiva permite actuar con tiempo y evitar que una reparación sencilla termine convirtiéndose en una intervención más importante.
El estado de las tejas, un punto fundamental
Las tejas son uno de los elementos más visibles y también uno de los primeros que debemos comprobar.
Es recomendable observar si existen piezas rotas, agrietadas, desplazadas o deterioradas. También conviene prestar atención a posibles diferencias en la colocación que puedan indicar que alguna teja ha perdido su posición original.
En muchas ocasiones no es necesario renovar toda la cubierta. La sustitución de algunas piezas puede ser suficiente para mantenerla en buenas condiciones. Cuando el desgaste es más generalizado, sí puede ser interesante valorar una renovación y estudiar qué tipo de teja se adapta mejor al proyecto.
Hoy existen diferentes formatos y acabados que permiten combinar funcionalidad y diseño, desde soluciones de aspecto más tradicional hasta tejas pensadas para viviendas de estética contemporánea.
Atención a remates y encuentros
Una cubierta no está formada únicamente por tejas. Las zonas de encuentro con chimeneas, ventanas de tejado, muros o cambios de pendiente son especialmente importantes.
Estos puntos necesitan estar correctamente ejecutados y protegidos, ya que pueden convertirse en zonas sensibles frente a la entrada de agua.
También conviene revisar cumbreras, laterales y otros remates para comprobar que no existen elementos desplazados o deteriorados.
Canalones y bajantes también necesitan mantenimiento
Otro aspecto que no debería pasarse por alto es la evacuación del agua.
Durante los meses anteriores pueden acumularse hojas, polvo, pequeñas ramas y otros residuos en canalones y bajantes. Si estos elementos se obstruyen, el agua puede acumularse y terminar afectando a la propia cubierta o incluso a la fachada.
Mantenerlos limpios y comprobar que funcionan correctamente facilita que el agua de lluvia pueda evacuarse sin problemas.
Aprovechar para comprobar el aislamiento
La cubierta también desempeña un papel importante en el confort interior de la vivienda.
Si se va a realizar algún trabajo en el tejado, puede ser un buen momento para revisar el estado del aislamiento y valorar posibles mejoras.
Una cubierta correctamente aislada contribuye a mantener una temperatura interior más estable y ayuda a reducir las pérdidas de calor durante los meses más fríos.
Elegir la teja adecuada para cada proyecto
Cuando llega el momento de renovar una cubierta, la estética es importante, pero no debería ser el único criterio de elección.
El tipo de vivienda, la pendiente del tejado, el sistema de instalación y las necesidades concretas de cada proyecto también influyen en la elección.
Las tejas planas, mixtas o de otros formatos permiten conseguir resultados muy diferentes y adaptar la cubierta al estilo arquitectónico de la vivienda. Por eso, contar con asesoramiento antes de tomar una decisión puede ayudar a encontrar una solución equilibrada entre diseño, resistencia y funcionalidad.
Prepara tu cubierta antes de las primeras lluvias
No es necesario esperar a que aparezca una gotera para comprobar el estado del tejado.
Realizar una revisión antes del otoño permite detectar pequeños desperfectos, mantener en buen estado los sistemas de evacuación y asegurarse de que la cubierta está preparada para afrontar los próximos meses.
En García Lázaro contamos con diferentes soluciones para cubiertas y una amplia variedad de tejas para proyectos de obra nueva y rehabilitación.
Si estás pensando en renovar tu tejado o necesitas asesoramiento para elegir la opción más adecuada, visítanos en Borja y te ayudaremos a encontrar la solución que mejor se adapte a tu proyecto.

